Sordera e Hipoacusia -

Sordera e Hipoacusia

La sordera se define como la falta o limitación de la capacidad de oír. La sordera puede ser parcial, lo que se conoce como hipoacusia, o puede ser absoluta, en este caso se habla de cofosis.

Los motivos que pueden llevar a una persona a desarrollar una sordera son varios.  En algunos casos se hereda y está presente desde el nacimiento, en otros se adquiere como consecuencia de un impacto o golpe, por una enfermedad o, incluso, por estar expuesto, durante un tiempo prolongado, a sonidos o ruidos muy fuertes.

Cada persona puede tener distintos grados de sordera, que se dictamina a partir de una evaluación audiométrica. Con este test se determina si la persona tiene problemas al captar la frecuencia o la intensidad del sonido. Según el resultado de la audiometría, el profesional podrá saber si se trata de una sordera severa, moderada, leve, etc.

La pérdida de la capacidad de oír puede producirse por problemas localizados en diferentes partes del sistema auditivo. Puede encontrarse en el oído externo, el oído medio, el oído interno o en el cerebro.

Las personas ‘duras de oído’ son personas cuya pérdida de audición es entre leve y grave. Por lo general se comunican mediante la palabra y pueden utilizar como ayuda audífonos, implantes cocleares y otros dispositivos, así como los subtítulos. Para las personas con una pérdida de audición más acusada pueden ser útiles los implantes cocleares.

Las personas ‘sordas’ suelen padecer una pérdida de audición profunda, lo que significa que oyen muy poco o nada. A menudo se comunican mediante el lenguaje de signos.

Se dan varias clasificaciones de pérdida auditiva que dependen de varios factores, uno muy importante es el momento de la aparición de la pérdida auditiva. Así pues, nos podemos encontrar con los siguientes tipos de sordera:

  • hipoacusia prelocutiva o prelingual, se presentan antes de la aparición del lenguaje, que es cuando tiene lugar antes de cumplir los 3 años de edad;

 

  • hipoacusia perilocutiva, se presentan durante la adquisición del lenguaje, aproximadamente entre los 2 y 4 años de edad;

 

  • hipoacusia postlocutiva o postlingual, cuando el lenguaje ya está adquirido. Tras la pérdida se mantendrá el lenguaje.

 

Otra clasificación que se establece es el nivel de pérdida auditiva que tiene la persona, que pueden ser de los siguientes tipos:

  • hipoacusia leve o ligera. Supone una pérdida de audición entre los 20 y los 40 dB. Aunque dificulta la comunicación de la persona en lugares ruidosos, no comporta alteraciones significativas en al adquisición y desarrollo del lenguaje, pueden no reconocerse algunos fonemas. Genera pequeños déficits en la comprensión de la voz susurrante o en la percepción de sonidos lejanos;

 

  • hipocausia moderada o media. La pérdida comprende el intervalo entre los 40 y los 70 dB. Supone dificultades en la comprensión y desarrollo del lenguaje. No se percibe la palabra hablada, salvo que se emita con fuerte intensidad. Se busca apoyo en la lectura labial y existen dificultades para la comunicación, por lo que será necesario el uso de audífonos adecuadamente adaptados para paliar el déficit comunicativo, con intervención logopédica;

 

  • hipoacusia severa. La pérdida comprende el intervalo entre los 70 y los 90 dB. La persona percibe algunos sonidos, pero está incapacitada para adquirir el lenguaje espontáneo. No oye la propia voz salvo a intensidades fuertes. Necesita apoyo de lectura labial, y resulta imprescindible el uso de audífonos y la asistencia de logopedia;

 

  • hipoacusia profunda. La pérdida es superior a los 90 dB. Supone la pérdida total de la audición, y se denomina cofosis, en esta situación no se puede adquirir el lenguaje por vía oral pero sí por vía visual.  El pronóstico es muy variable, dependiendo de la persistencia o no de restos auditivos en tonos agudos.  Si se apoya de audífonos adecuadamente adaptados o de un implante coclear, se puede percibir el timbre fonético donde están representados la mayoría de los rasgos distintivos de las estructuras fonéticas de la palabra hablada.

 

Gráfico que muestra la capacidad de captar sonidos en dB

 

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Las hipoacusias pueden ser unilaterales, que son aquellas que se presentan en un solo oído, o bilaterales, las que afectan a los dos oídos.

Siendo bilateral, puede ser simétrica (afectan a los dos oídos de forma igual), o puede ser asimétrica  (en un lado está más afectado que en el otro).

La mayoría de las personas objeto de intervención padecen hipoacusias bilaterales. Las consecuencias sobre la percepción auditiva son diferentes: la sordera bilateral, obviamente, es mucho más limitante que la unilateral.

 


 

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Fuentes

Julián Pérez Porto y María Merino. Definición de sordera

Pautas básicas y sistemas alternativos de comunicación. Integración Social. Ed. Altamar.

www.audiopacks.es

http://www.cochlea.org/es/sordera

http://www.who.int/mediacentre/factsheets/fs300/es/