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Preguntas frecuentes sobre:

 

La Sordera

 

¿Qué es la sordera?

 

La sordera es la dificultad o la imposibilidad de usar el sentido del oído debido a una pérdida de la capacidad auditiva parcial (hipoacusia) o total (cofosis), y unilateral (afecta a un oído) o bilateral (afectan a los dos oídos). Su consecuencia es una incapacidad para oír, lo que implica un déficit en el acceso al lenguaje oral.

 


 

¿Qué diferencias hay entre la sordera, la hipoacusia y la discapacidad auditiva?

 

La sordera es la pérdida de audición que altera la capacidad de recepción, discriminación y comprensión de los sonidos tanto del medio que nos rodea como de la lengua oral, con o sin ayuda de prótesis auditivas. La pérdida auditiva se sitúa por encima de los 70 decibelios, pudiendo oír únicamente algunos ruidos fuertes como una moto, un taladro o un avión. 

 

La hipoacusia se refiere a una pérdida auditiva superficial o moderada en uno o en ambos oídos; la pérdida está por debajo de los 70 decibelios. Normalmente, las personas con hipoacusia usan el canal auditivo y el lenguaje oral para comunicarse. Su audición residual, hace difícil pero no imposible, la comprensión de la palabra por vía auditiva exclusivamente;  pueden oír, por ejemplo, el ladrido de un perro, incluso el llanto de un bebé. Pueden beneficiarse de unos audífonos.

 

La discapacidad auditiva es la pérdida total o parcial de la percepción auditiva.

 


 

¿Cómo se produce la sordera?

 

La sordera puede producirse por dos causas:

 

Causas congénitas: pueden tener lugar en el momento del nacimiento o poco después. La pérdida de audición puede deberse a factores hereditarios y no hereditarios, o a complicaciones durante el embarazo y el parto.

 

Causas adquiridas: pueden producirse pérdida auditiva a cualquier edad. Ejemplos de sus causas son: los traumatismos craneoencefálicos o de los oídos; enfermedades infecciosas, como la meningitis, el sarampión y la parotiditis; una explosión u onda expansiva, así como la exposición continua a ruidos de bares, discotecas, conciertos y concentraciones deportivas, o el uso  continuo de aparatos de audio; la infección crónica del oído; líquido en el oído (otitis media); determinados medicamentos, como los antibióticos y antipalúdicos; la exposición al ruido de máquinas ruidosas en el trabajo; la degeneración de las células sensoriales; la obstrucción del conducto auditivo producida por cerumen o cuerpos extraños; en los niños, la otitis media crónica es la principal causa de pérdida de audición.

 


 

¿Por qué se produce la sordera o pérdida auditiva?

 

La sordera o pérdida auditiva puede producirse por una afección en la cóclea o en el nervio auditivo. Frecuentemente se da cuando las células ciliadas han sufrido daños. En general, las células ciliadas externas suelen ser las primeras en sufrir daños, lo que hace que se perciban peor los sonidos débiles. Si estas células están dañadas, las frecuencias que se registran en el oído se verán reducidas debido a que los filtros auditivos de la cóclea son más amplios y su grado de definición es menor. Como resultado, la habilidad de distinguir entre varios sonidos del habla puede verse afectada.

 

 


  

¿Es hereditaria la sordera?

 

La sordera puede ser hereditaria, y son de dos tipos:

 

Congénitas – se nace con ella.

 

No congénitas – se produce por algún tipo de virus. 

 

 


 

¿La sordera es irreversible?

 

Depende del tipo de sordera.  La sordera progresiva puede ser causada por la edad, sin embargo, la sordera repentina puede deberse, en general, a un traumatismo sonoro agudo, cuya audición normalmente es recuperable.

 

 


 

¿Cómo me doy cuenta de que estoy perdiendo audición?

 

Algunas pistas que nos ayudan a detectar este problema pueden ser: No oír bien la televisión o los aparatos de sonido, y subir el volumen más de lo habitual suele ser uno de los primeros síntomas de pérdida auditiva, además de sentir dificultades para entender el habla en ambientes ruidosos, como pueden ser los restaurantes, comercios, o calles con mucho tránsito. Cuando eso ocurre es conveniente acudir a un centro auditivo para detectar lo antes posible la pérdida, y así poder mantener la audición y evitar su progresiva degeneración. 

 

Si lo pasas mal en situaciones como las descritas, tal vez sea el momento de consultar a un profesional de la audición acerca de la posibilidad de uso de audífonos.

 


 

¿Quién diagnostica la sordera o pérdida auditiva?

 

Si bien en un centro auditivo puede detectar la sordera a través de un test auditivo, sin embargo, el diagnóstico lo realiza un médico otorrinolaringólogo con una serie de pruebas. A partir de ahí, puede ser tratada por el propio otorrinolaringólogo y por un profesional audioprotesista.

 

 


 

¿Afectan igualmente a los dos oídos?

 

No siempre, a veces un oído está más afectado que el otro, por lo que se trata de una hipoacusia asimétrica.

 

 


 

¿Cuándo hacer una audiometría?

 

Se recomienda hacerse una audiometría cuando se dan las siguientes situaciones:

 

Trauma acústico. 

 

Infecciones crónicas del oído. 

 

Enfermedades del oído interno.

 

Traumatismo craneal. 

 

Trastornos hereditarios.

 

Medicamentos que pueden dañar el oído interno, incluidos ciertos antibióticos (como la neomicina o gentamicina), diuréticos y grandes dosis de salicilatos (como el ácido acetilsalicílico).

 

Hipoacusia ocupacional (ruido habitual en actividad profesional).

 

Rotura del tímpano.

 

 


  

¿Es posible oír pero no entender?

 

Es frecuente que las personas oigan pero no llegan a discriminar los sonidos o entender las palabras en las conversaciones. Para ello se realizan pruebas específicas con el fin de conocer la capacidad máxima de discriminación o entendimiento que tiene en cada oído, pudiendo así ver los motivos y orientar sobre los pasos a seguir.

 

 


 

¿Qué es una hipoacusia neurosensorial?

 

La hipoacusia neurosensorial describe dos problemas diferentes:

 

pérdida sensorial que está relacionado con el oído interno;

 

y pérdida neural que se refiere al nervio auditivo.

 

Hasta hace unos años, a la hipoacusia neurosensorial se la llamaba “sordera nerviosa”. Ahora se sabe que, en la mayoría de los casos, el problema procede del oído interno, no del nervio auditivo. Sin embargo, se sigue agrupando ambos problemas, ya que el oído interno y el nervio auditivo están conectados y trabajan juntos.

 

Esta es una razón importante por la que se debe tratar inmediatamente la hipoacusia: los componentes neurales (nerviosos) del sistema auditivo necesitan la aportación de los componentes sensoriales (oído interno) para hacer que funcionen bien.

 


 

¿Cómo prevenir la hipoacusia?

 

Los consejos para prevenir y detectar la hipoacusia, son los siguientes:

 

Evaluar la existencia de antecedentes de hipoacusia en la familia. Determinadas enfermedades son de transmisión genética y algunas de ella de aparición tardía como por ejemplo la Otosclerosis. 

 

Evitar los ruidos intensos sin protección adecuada.

 

Buena comprensión en ambiente tranquilo y no tan buena en ambiente ruidoso puede indicar la existencia de pérdida auditiva en frecuencias agudas. 

 

Una sordera unilateral brusca o progresiva conviene ser estudiada ya que puede ser aviso de otras patologías más importantes. 

 

No debe realizarse una adaptación con prótesis auditiva sin un diagnóstico previo por un Otorrinolaringólogo. 

Los vértigos, la inestabilidad o ruidos en los oídos suelen relacionarse a problemas auditivos. 

 

Debe evitarse a entrada de agua en los oídos con supuración o historia de perforación. 

 

La pérdida de la capacidad para localizar o identificar los sonidos (estéreo) indican posible mala audición por un oído.

 

La mayor parte de las pérdidas auditivas tienen, hoy en día, solución sea mediante cirugía, colocación de implantes de oído o audioprótesis. 

 

Las personas con pérdida auditiva es aconsejable que realicen controles periódicos de su audición.

 

 


  

¿Cómo afecta la hipoacusia?

 

En un exhaustivo estudio se descubrió que existe una clara relación entre la pérdida de audición y el sentimiento de soledad, angustia, depresión, ansiedad y somatización. Esto afecta mucho más profundamente a los jóvenes que a las personas mayores.

 

En todos los grupos de edad, cuanto mayor era la pérdida de audición peor era el estado de salud general. Por ejemplo, el riesgo de padecer una depresión grave aumentaba un cinco por ciento por cada decibelio de pérdida auditiva de la persona. Del mismo modo, la probabilidad de somatización y angustia aumentaba en un dos por ciento por cada decibelio de pérdida de audición. El sentimiento de soledad solía aumentar en un siete por ciento por cada decibelio de pérdida auditiva.

 

 


 

¿Qué es la hipoacusia retrococlear?

 

La pérdida auditiva retrococlear está causada por daños en las vías nerviosas entre la cóclea y la parte del cerebro que se encarga de la audición. Un ejemplo de hipoacusia retrococlear es la esclerosis múltiple. En casos raros, los daños pueden deberse a un tumor en el nervio auditivo, lo que se denomina neurinoma acústico. Este tipo de tumor es benigno y se caracteriza por su crecimiento muy lento.

 


 

¿Qué diferencias hay entre una sordera profunda y una sordera severa?

 

La sordera profunda es cuando la pérdida supera los 90 decibelios, mientras que la sordera severa la pérdida se sitúa entre los 70 y 90 decibelios

 


 

¿Debo limpiar la cera de los oídos?

 

El cerumen es un limpiador y lubricante natural y te puede proteger contra las bacterias, hongos e incluso los insectos. Muchas personas suelen eliminar el cerumen con un bastoncillo, pero no es aconsejable hacerlo, ya que el bastoncillo puede dañar el canal auditivo o el tímpano. Lo conveniente es limpiar los oídos con el agua de la ducha y acudir a un profesional si se nos ha formado un tapón.

 

 


 

¿Cuáles son las causas frecuentes de sordera en adultos?

 

Las causas más frecuentes son dos:

 

La pérdida de audición por envejecimiento (presbiacusia ) y,

 

La exposición de ruidos.

 

Por eso, se recomienda a las personas mayores de 50 años, realizar revisiones periódicas para detectar la pérdida auditiva desde su inicio y ponerle una solución lo más temprana posible.

 

Por otra parte, las autoridades sanitarias, llevan años tratando de concienciar a los jóvenes de que determinados hábitos de escucha perjudican a sus oídos. Actividades como escuchar música con auriculares, acudir frecuentemente a discotecas y bares donde la música suele estar demasiado alta, pueden causar daños irreparables en el oído. Por eso mismo, corren más riesgo de padecer problemas auditivos los músicos, los cazadores o los profesionales que trabajan en ambientes ruidosos, como en fábricas.  La pérdida auditiva puede ser también hereditaria o congénita.

 


 

¿Los auriculares perjudican la audición?

 

El uso continuo de los auriculares con música alta es uno de los motivos por los que muchos jóvenes están en riesgo de perder audición. Por eso es recomendable limitar el uso de los auriculares. Cuando se use, hay que tener en cuenta que los auriculares abiertos permiten la fuga de parte del sonido, de este modo se tiende a incrementar el volumen en ambientes con ruido. Por el contrario, los auriculares cerrados aíslan bien el sonido exterior, lo que permite controlar mucho mejor el nivel de volumen porque el ruido de fondo es menos intenso.

 


 

¿Se puede quedar sordo de repente?

 

Sí, es lo que se llama sordera súbita. Un trauma acústico puede ocurrir súbitamente, como resultado de una exposición a un sonido pasajero de intensidad alta (como por ejemplo la explosión de un petardo). La onda expansiva afecta a las células ciliadas de la cóclea y causa una pérdida auditiva aguda que muchas veces va acompañada de mareos y sonidos en los oídos. Lo más habitual es que la pérdida auditiva sea pasajera y mejore con el paso de los días, pero lo aconsejable es acudir rápidamente a un especialista otorrinolaringólogo para que lo valore, ya que no siempre se restablece una audición normal.

 


 

¿Los medicamentos son perjudiciales para la audición?

 

Determinados medicamentos pueden perjudicar la audición. Es el caso de algunos antibióticos aminoglucósidos, o de algunos tratamientos contra el cáncer. Se trata de medicamentos que tienen un efecto tóxico en las células ciliadas de la cóclea y pueden causar pérdidas auditivas neurosensoriales. Por eso es importante que la persona controle su audición cuando está con tratamiento médico.

 


 

¿Qué es el tinnitus o acúfenos?

 

El tinnitus, también llamado acúfeno, es la percepción de un ruido, continuo o esporádico, que se produce internamente en el oído. Normalmente se manifiesta en forma de pitido en el oído y provoca un estado de irritación y de malestar continuo.

 

No existe todavía una solución que “cure” el tinnitus, pero existen métodos terapéuticos que alivian las molestias que produce y ayudan a convivir con ellas.

 

La exposición continuada a ruidos fuertes puede ser uno de sus desencadenantes del tinnitus. Por eso es importante que los profesionales que trabajan en entornos ruidosos protejan sus oídos con tapones mientras desarrollan su actividad. Otras causas de los acúfenos pueden ser los golpes en la cabeza, el exceso de medicinas, la enfermedad de Ménière, el envejecimiento, el exceso de cerumen, la presión arterial alta y los trastornos de los nervios sensoriales. Sabemos también que el ruido, el alcohol, el tabaco, la sal y la cafeína intensifican la sensación de tinnitus.

 

Los Audífonos

 

¿Cómo recomendar a un familiar que lleve a audífonos?

 

Las personas con problemas auditivos, se calcula que tardan una media de siete años en decidirse a acudir a un centro auditivo. Esto sucede porque, muchas personas, tienen el prejuicio de que el audífono es un aparato grande y antiestético, pero eso hoy en día ya no es así. Los fabricantes prestigiosos de audífonos, como WIDEX, PHONAK, OTICON,…  unen alta tecnología con un moderno diseño. Eso es lo primero que hay que decirle a la persona que muestre reticencias para llevar audífonos. Existen audífonos de gran discreción (hay retroaruriculares de apenas dos centímetros),  que en nada se parecen a los viejos audífonos y que permiten a la persona hipoacúsica seguir oyendo y comunicándose con las personas que le importan, evitando así que se vaya aislando del entorno.

 

 


 

¿Qué audífonos son adecuados y cómo elegir?

 

Una elección de audífonos adecuado (formato y gama tecnológica), dependerá de varios factores como la pérdida auditiva, el estilo de vida de la persona, la destreza manual, el tamaño y forma de su oreja, las preferencias personales y las necesidades auditivas.

 

Existen varios tipos de audífonos como los retro (se colocan detrás del pabellón auditivo) e intra (se inserta en el oído).  Con respecto a la gama tecnológica, el audioprotesista asesorará a la persona sobre las prestaciones de cada una de ellas.  Obviamente, cuando mejor sea la tecnología del audífono mejor será la calidad de audición y mayor comprensión del habla. En los entornos ruidosos será donde mejor se pueda apreciar la diferencia y calidad de la tecnología.

 


 

¿Dónde se pueden comprar audífonos?

 

Pueden comprarse en centros auditivos, donde un profesional audioprotesiste aconsejará sobre los audífonos ideales y, tras decidir el modelo, realiza una adaptación, con los ajustes técnicos pertinentes, de acuerdo a las necesidades auditivas de la persona.

 


 

¿Produce dolor de cabeza los audífonos?

 

Pueden producir dolores de cabeza, sobre todo durante el tiempo de adaptación a los audífonos, ya que hay partes del cerebro que se tienen que acostumbrar a escuchar nuevos sonidos.

 

 


 

¿Cuánto cuesta un audífono?

 

El precio de un audífono dependerá de sus características tecnológicas y por las ventajas que ofrezca cada aparato.  No obstante, existen ayudas económicas  o subvenciones a cargo de la administración competente, para la compra de audífonos.  Cada administración provincial, normalmente el área de servicios sociales, convoca anualmente unas partidas destinadas a ayudas para la compra de prótesis o instrumentos de apoyo de distintos tipos, para personas que lo necesiten.  La concesión de las ayudas, dependerá de los requisitos de cada convocatoria, teniendo en cuenta las rentas personales o familiares, etc.., en función de los cuales se determinan los porcentajes a subvencionar. Es aconsejable tramitar la solicitud a través de profesionales de trabajo social del municipio donde reside la persona solicitante.

 

La Lengua de Signos

¿La lengua de signos es mimo?

 

El mimo es una forma de expresión artística, que puede ser usado con facilidad por las personas sordas. Pero decir que la lengua de signos es solo mimo equivale a decir que la lengua oral son solo onomatopeyas.

 


 

¿La lengua de signos es universal?

 

Así como no hay un idioma oral universal tampoco hay una lengua de signos universal. Es un error muy extendido el considerar que esta lengua tiene un carácter universal (o que debería tenerlo). Es obvio que comunidades de sordos tan alejadas geográfica y culturalmente presenten sistemas lingüísticos completamente diferentes. Por otra parte, en una misma lengua hay variedades lingüísticas, especialmente en el léxico. Esto sucede también con la lengua oral.

 

Lo que sí existe es un Sistema de Signos Internacional (SSI) inventado a partir del léxico y reglas de funcionamiento de distintas lenguas de signos, pero su uso se reduce a ocasiones muy concretas como Congresos Internacionales y no es una lengua sino un sistema artificial.

 

 


 

¿La lengua de signos es un sistema artificial de comunicación de la lengua oral?

 

A menudo se cree que la lengua de signos tiene como objetivo apoyar el aprendizaje de la lengua oral. Sin tener en cuenta que esta lengua tiene valor por sí misma.

 


 

¿La lengua de signos se reduce al alfabeto dactilológico?

 

El alfabeto dactilológico es sólo un recurso que consiste en representar cada una de las letras del alfabeto mediante la forma o configuración de la mano. Este sistema es utilizado por las comunidades de sordos en momentos muy concretos, como en el caso de los nombres propios o cuando aún no tienen un signo que represente un concepto.

 


 

¿Las lenguas de signos dependen de las lenguas orales?

 

Las lenguas de signos son las lenguas naturales de las personas sordas, surgidas y desarrolladas dentro de su Comunidad, con un léxico y gramática propios y por tanto no dependientes de las lenguas orales de su entorno. Cuando una producción signada consiste en la representación de cada palabra oral en el mismo orden gramatical que marca la lengua oral, no se está hablando en lengua de signos sino que se está empleando un recurso alternativo, llamado sistema bimodal, creado en el ámbito de la enseñanza por profesores de niños/os sordos/as y, en ocasiones, utilizados por personas, indistintamente sordas u oyentes, para situaciones específicas, o como opción libre de comunicación elegida por determinadas personas.

 


 

¿La lengua de signos consiste en la representación de las letras de la lengua oral?

 

La representación visual de las letras de la lengua oral es lo que se conoce como alfabeto dactilologico y su uso está limitado a la producción de nombres propios de conceptos para los que no se dispone de signo o se desconoce este.

 

El alfabeto dactilológico no es considerado parte de la lengua de signos sino un sistema que sirve de puente entre la lengua de signos y la lengua oral.

 

 


 

¿Las lenguas de signos tienen una gramática y un léxico muy pobre?

 

Las lenguas de signos poseen un amplio vocabulario y una gramática elaborada, cubriendo las necesidades psicológicas, lingüísticas y culturales de sus usuarios.

 

Las Personas Sordas

¿Las personas sordas son distintas de las personas oyentes?

 

Las personas sordas no se diferencian de las oyentes, realizan las mismas tareas y poseen las mismas cualidades y capacidades. La carencia o déficit del sentido del oído puede ser suplida por innumerables recursos, como alternativas a la audición funcional. Simplemente utilizan una lengua distinta que es transmitida por canales diferentes: el viso gestual frente al audio oral.

 


 

¿Las personas sordas no pueden hablar?

 

Muchas personas sordas pueden hablar. La diferencia es que, algunas no han aprendido a utilizar o no han tenido las condiciones adecuadas para desarrollar la lengua oral y otras prefieren expresarse en la lengua de signos. No obstante, todas pueden comunicarse, a través de la lengua oral y a través la lengua de signos. En ambos casos pueden expresar cualquier idea, deseo o sentimiento.

 


 

¿El término de sordomudos es adecuado?

 

La sociedad ha utilizado este término erróneamente al referirse a las personas sordas; actualmente puede ser percibido por muchos sordos con connotaciones peyorativas ya que este colectivo es capaz de comunicarse tanto en lengua de signos como en lengua oral en sus formas escritas y habladas.

 

Además, el hecho de ser sordo/a no significa que no pueda usar la voz para expresarse, otra cosa bien distinta es la posible falta de inteligibilidad de la palabra al no poder controlarla auditivamente, pero su aparato bucofonador permite producir voz.

 


 

¿Todas las personas sordas usan la lengua de signos?

 

En este caso dependerá del contexto familiar, social y cultural en el que se haya desarrollado la persona sorda. Hay quienes aprenden la lengua de signos, quienes aprenden la lengua oral y quienes desarrollan sistemas alternativos de comunicación como el bimodal, o utilizan códigos como gestos y mímica.

 

 


 

¿Todas las personas sordas leen los labios?

 

La lectura labial es una habilidad compleja que precisa de múltiples factores (movimientos labio-faciales de la persona, los cuales pueden variar de una persona a otra, el entorno, etc.) por lo que todos los sordos no son buenos labio-lectores.

 

Un estudio realizado por expertos, a nivel internacional, indica que un labio lector óptimo alcanza el 35% de la información, de modo que para obtener el máximo de información posible se apoyará en recursos como: contexto en que se produce el mensaje, intuición y, según casos, por discriminación auditiva.

 


 

 ¿Las personas sordas pueden conducir?

 

Las personas sordas SÍ pueden conducir, a pesar de las diferentes barreras de acceso a la información y comunicación existentes en algunas autoescuelas, debido a la falta de adaptación de los recursos. No hay que olvidar que el sentido más utilizado para conducir es la vista.

 


 

¿Las personas sordas pueden trabajar como las personas oyentes?

 

Las personas sordas tienen las mismas capacidades intelectuales y funcionales que las personas oyentes y por tanto pueden desempeñar cualquier trabajo. Simplemente, se trata de tener en cuenta las adaptaciones técnicas y comunicativas requeridas, para el desempeño efectivo y la realización de la actividad profesional.

 


 

¿Las personas sordas oyen todo con ayuda de una prótesis auditiva? 

 

Las prótesis no eliminan el problema auditivo de todas las personas sordas. Es cierto que en algunas situaciones pueden ser útiles, pero nunca escucharán de la misma manera que una persona oyente cuando hablamos de ciertos tipos de sordera.

 

Hay que diferenciar, por otra parte, los significados de oír y escuchar o entender, pues no todas las personas usuarias de audífonos tienen las mismas condiciones auditivas, dependerá de determinados factores como la memoria auditiva del lenguaje, el entrenamiento auditivo, el bagaje lingüístico, los sonidos que registran según las frecuencias (graves, agudos),..

 

 

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